lunes, 11 de marzo de 2013

Declaración final de la Asamblea Nacional Extraordinaria de la CRBZ en Cojedes




DECLARACION FINAL DE LA ASAMBLEA NACIONAL EXTRAORDINARIA DE LA CRBZ-COJEDES 10 DE MARZO 2013.
AL PUEBLO DE VENEZUELA Y EL MUNDO
A LA FUERZA ARMADA NACIONAL BOLIVARINA
A EL MANDO POLITICO MILITAR DE LA REVOLUCION.
Ante la siembra de nuestro comandante en jefe:
Unidad, Unidad, Unidad con Maduro,  por el Socialismo

El fallecimiento de nuestro Comandante en Jefe Hugo Rafael Chávez Frías, el día 5 de marzo del año en curso, le imprime un cambio objetivo y subjetivo, a la coyuntura que se mantenía en letargo o contenido, desde el anuncio que el mismo hiciera, de una nueva y muy arriesgada cirugía para enfrentar la reincidencia del cáncer que lo aquejaba. Dicha declaración pública realizada el día 8 de diciembre en cadena nacional, sentó ante nosotros la posibilidad cierta, como nunca antes, de que el Comandante no regresara. Más allá de las querencias y emociones, estábamos ciertos que una cuarta operación en un año y medio, revelaba la extrema gravedad de la situación planteada.

Veníamos saliendo airosos, de una nueva victoria en el engorroso escenario electoral, aquél memorable 7 de octubre no sólo derrotamos a la contrarrevolución como bloque, sino que, a su a fracción hegemónica, aquella triada compuesta por la oligarquía financiera, los oligopolios agroalimentarios transnacionalizados y los carteles mediáticos. Una vez más, triunfamos en la cancha de la “legitimidad” de la democracia burguesa. Hasta cuándo no sabemos y ese es tema pendiente. Una vez más el Pueblo, y su sabio Comandante en Jefe, arrinconaban a la contrarrevolución cipaya y su amo Imperial. Sin embargo, éste, estaba inusualmente quieto. Eso nos llamaba a la sospecha, y pudimos comprobar con el paso de los días, que dicha pasividad descansaba en sus informes de inteligencia estratégica, que preveían un agravamiento sin retorno de la salud del Comandante en Jefe. Si esta enfermedad la inocularon ellos, algún día lo sabremos, y ciertos estamos, que nada es descartable cuando del Imperio y sus siniestros, omnipresentes y plenipotenciarios organismos de inteligencia se trata. Cuando las invasiones directas tanto perjuicio les han retribuido y cuando la importancia GEO-política y GEO-estratégica de salir del Comandante Hugo Chávez se hacía cada vez más impostergable.... el enemigo estratégico está allí, nunca lo OLVIDEMOS, en el norte geográfico del planeta, y tiene orígenes anglosajones.
Estamos seguros, porque conocimos la coherencia del Comandante, que ninguna ingenuidad hubo en la decisión de encarar con el pecho la campaña presidencial del 7 de octubre. Él estaba claro, que sólo su empuje y su figura garantizaban el triunfo ante la fracción “renovadora” y transnacionalizada de la burguesía. Si ello, implicaba el agravamiento de su enfermedad, era un riesgo necesario y calculado, baste ver lo acontecido el día 16 de diciembre en las elecciones regionales. Chávez, es nuestro “Cid Campeador”, el nuestro ganó la batalla postrado grave tras la cirugía, y dejó a puertas el triunfo electoral de su sucesor, el compañero Nicolás Maduro, en las venideras elecciones presidenciales. Su sola silueta sigue generando pánico en las filas enemigas.
La historia a veces nos niega la posibilidad de optar “libremente”. Hugo Chávez hizo lo único que podía hacer, jugarse el pellejo en defensa de sus verdades. El Comandante en Jefe, fue hasta el último suspiro, el hombre de la vanguardia, el Jefe real, cuyo ejemplo inspira a sus subalternos, a sus compañeros de lucha, a su pueblo. Es el que nace cada cien años recogiendo en su genio y figura, el acumulado histórico, las demandas, los sueños, las esperanzas pendientes. Esas, que millones de mujeres y hombres han cultivado con paciencia infinita en medio de sangrientas rebeliones, de eternas insumisiones, de aquellas marchas que arrancaron a lo largo de la cordillera de los andes, para recorrer la costa, pueblos y ciudades desde hace siglos, para hacerse de una vez y para siempre victoriosa.
Él, siempre lo supo, por eso es un ejercicio inútil especular acerca si debió o no lanzarse esa tamaña campaña electoral a la espalda, o si esto o aquello. La coherencia ética de Hugo Chávez, el revolucionario, el guerrero invicto e invencible, es en gran parte la que nos está haciendo Pueblo. Recorramos desde el majestuoso Waraira Repano las colas infinitas de paisanos de a pie que esperan horas y horas en kilométricas filas, para simplemente saludar, verle el rostro directamente y despedirse de quien en vida, nos liberó de las cadenas de la dominación, aquél que nos hizo visibles, hombres y mujeres con rostro, con voz, con cédula de identidad, con derechos consagrados. Chávez, aquél que nos enseñó a ver en nuestros hermanos excluidos y explotados, la fuerza común de la liberación. Hugo Chávez, el que rompió fronteras e idiomas desconocidos para fundirnos, primero a los compatriotas de Nuestra América, y luego, a los ciudadanos del mundo, como hijos de una misma clase, de una misma situación de opresión. El que nos hizo recobrar aquella vocación de poder, perdida en el laberinto de una historia aparente abortada con el derrumbe del bloque ex socialista. Sin duda, no fue el primero y tampoco será el último de los grandes que pare esta humanidad desesperada por sobrevivir, aunque a veces la somnolencia del consumo y el individualismo, faciliten el tránsito al barranco.
Apenas unos días han trascurrido de la partida de nuestro Comandante en Jefe. Sólo unos días, y ya su semblanza recorre las calles, los muros de los pobres de la tierra. América Latina toda, está conmovida, el mundo de verdad se remeció. En idiomas ininteligibles se escucha “Chávez”, palabras y susurros, se escucha “Chávez”, paredes antes sumisas, ahora insurrectas cañonea un “Chávez” cual asalto al palacio de invierno. Un papel clandestino esconde una enorme verdad: “Chávez” Esa, ahora nueva consigna, es esencialmente subversión, quiere decir, dignidad, se desglosa en el derecho a la rebelión, se expande geométricamente convocando a la unidad. Chávez es ahora un grito de guerra en contra de la desigualdad, en contra de la opresión, en contra de la dominación, Chávez es libertad! Chávez, es la lucha por la justicia, por el único mundo posible, el de todas y todos en armonía, el de los descamisados que se apropian de su historia, que se hacen del poder, construyéndolo pedacito a pedacito, por ahora, no en la guerra popular o en insurrección general del pueblo. Chávez es grito de guerra antiimperialista, es la consigna de los trabajadores, de los campesinos, de los excluidos y marginados en contra del capital. Chávez se hizo eterno, se fundió con las estrellas para guiarnos en ruta perfecta a pesar de tormentas y neblinas. Los sabios navegantes de antaño hubiesen encontrado la ruta deseada si hubiesen contado con el destello de su calor eterno. Tenemos que aprender a guiarnos por su luz, aquella que destaca por siempre como referencia para la navegación.

Es así que el día 5 de Marzo del año 2013 nació una criatura que se gestó a lo largo de 21 años, desde el 4 de febrero de 1992, esa criatura que pasó a llamarse “Chavismo”, se transmutó en ideología, se hizo contracultura antisistémica, se creció vocación de poder popular, se escudó en el antagonismo anticapitalista, recuperó el profundo internacionalismo revolucionario antiimperialista... se hizo valores-mortero de los excluidos y marginados en comunidad, siempre defendiendo y respetando las diversidades, se amalgamó con los colores simbólicos de los mundos pluriétnicos y multiculturales, nos parió la nación, las naciones, la integración y la continentalidad en armonía y perfección. El Chavismo comenzará a dar sus primeros pasos tempranamente, justo ahora que despide a su padre fundador ¡qué manera de “bautizarse”! ante los ojos del mundo, de amigos, de fraternos compañeros de ruta expectantes, pero no nos llamemos a engaño, los poderosos enemigos también están atentos, prontos a la emboscada artera, al asesinato vil.
La contrarrevolución cipaya, el Imperio norteamericano, el rancio “establecimiento” colombiano, las oligarquías criollas transnacionalizadas de Nuestra América, los gusanos mayamenses, el sionismo y su estado de Israel, los dominantes de la vieja Europa, todos ellos conspiran en conjunto y por separado, en aras de destruir lo que hemos conquistado. Si no conocemos a nuestros enemigos, corremos el riesgo de subvalorar las amenazas y peligros. Estos son más grandes que nunca. Nos saben heridos, nos saben desestabilizados emocionalmente, nos saben frágiles. Vienen por nosotros, por el legado de Chávez. Necesitan destruir su narrativa, para que no se haga un Allende, un Che eterno, porque Chávez es el más fuerte de todos los legados, es la suma de todas las luchas en Nuestra América desde hace 500 años y a pesar de la señora soberbia, es así... Chávez es la superación cualitativa y cuantitativa de fuerza de los pobres. El Comandante en Jefe nos sumó a todos y todas tras su uniforme verde oliva, tras su boina roja, su marcha forzada, pero por sobre todo con su dialéctica formadora, con su visión estratégica, con su pedagogía político-ideológica, con su humildad extrema, su sensibilidad desgarradora, su hermandad transfronteriza, con su verbo flameante, con su ejemplo espartano.
Entre tantas cosas que quedan en su herencia, el Comandante deja como herencia invalorable   la relación Fuerzas Armadas-Pueblo. Pasó desde aquella definición marxista de “brazo armado de la dominación capitalista”, sin pasar por la refundación revolucionaria que significaba un triunfo insurreccional, a un cambio revolucionario de lo ya existente, esto, en base a un arduo y prolongado trabajo interno. Se sembró por años e hizo de Gramsci y su tesis sobre la hegemonía un tratado concreto. Nuestro Comandante transformó la esencia y forma de la Fuerza Armada Nacional. La hizo patrióticas, las fundió populares, les otorgó dignidad nacional. Fue un trabajo de décadas en lo ideológico y en lo político, en lo cultural y luego desde el gobierno estructural, doctrinario y material. Efectivamente, las FANB son hijas de Chávez y parte de su anillo más cercano en el presente y en el futuro. Los militares venezolanos son esencialmente políticos, entienden la esencia del pensamiento Chavista, de los contenidos de su revolución. Sobre ellas se focalizará implacable el trabajo enemigo en lo psicológico, en los propagandístico y él lo conspirativo.

¿Qué viene ahora? Primero lo primero, y eso significa confrontar y derrotar al enemigo interno, al de clases y al nacional, es decir, al Imperio norteamericano, luego nos lamemos nuestras propias heridas. Las contradicciones internas del Chavismo, por ahora se posponen. Se trata de ser leales al legado del Comandante en Jefe, se trata de ser coherentes y consecuentes y en esta coyuntura, una vez más, es la burguesía quien asoma su mira apuntando en el centro de nuestra humanidad, es el Imperio quien se viene en inglés, con drones y marines por nosotros. Cuando decimos nosotros hablamos de la Habana, de Cuba, hablamos de Managua, de San Salvador, de el Alto y la Paz, de Quito y Puerto Príncipe. De todas las coordenadas que nacen desde el Sur recorriendo el Este y el Oeste colindante de los pobres rebelados. De nuestros territorios van desde allá el muro infame aquél que construyeron en territorio mexicano ocupado, hasta las Malvinas, Argentinas, carajo Vamos de abajo y a la izquierda, desde el Atlántico casi africano, hasta nuestro Pacífico rebelde.
Estamos aprontándonos para derrotar una vez más a la contrarrevolución cipaya y a sus patrocinadores norteamericanos. Nuestras contradicciones quedan pospuestas, que si este, eso, que si el otro mandinga, no, nada. Dijimos que hay que ser como el Comandante ¿no? ¿Qué significa eso? Visión estratégica.  Nuestros demonios los lavamos en casa, sin arriesgar los destinos de Nuestra América. Recordemos el caso del Presidente Maurice Bishop en Granada, 1983... las contradicciones internas desataron un conflicto que permitió “la excusa” para que los EEUU invadieran.... nos matamos entre revolucionarios en aras de apropiarnos de la “verdad verdadera” y los gringos, con su 101 división aerotransportada ya estaba pronta para rasgar los cielos granadinos y teñir de sangre roja y popular los suelos isleños. Murieron cientos de yanquis destrozados por las unidades antiaéreas locales, los internacionalistas cubanos se fajaron hasta quedar sin municiones dejando mártires cuerpos combatientes en el aeropuerto de la capital y su adyacencias... valió la pena el heroísmo necesario? Sin duda. Pero si nos toca ir a la guerra, vamos a ganar compatriotas, no a señalar otro hecho místico y legendario. Nuestra América está llena de titanes. Se trata de asegurar la victoria. Tenemos con qué.
Vamos ahora el 14 de abril a elecciones presidenciales. Qué fecha patria! A 11 años del triunfo popular que signó la derrota del golpe de Estado, vamos una vez más por ellos. Por la burguesía cipaya y sus gringos titiriteros. No nos toca más, que propinarle tamaña derrota a la contrarrevolución como para ganar el tiempo necesario para despojarnos de nuestros propios demonios internos. Claro, que hay un exorcismo pendiente, pero primero toca derrotar al diablo, ese, que tantas veces nuestro “Florentino”, el de Sabaneta, dejó hecho añicos. El enemigo principal. Allí no existen dudas. Tenemos que conversar mucho entre pobres, entre revolucionarios y revolucionarias de base. En muchas cosas hay que hacer por ahora “de tripas corazón”, el destino de la revolución bolivariana lo amerita, lo bueno es que es destino lo escribimos nosotros, no una cuerda de notables, ni de patricios devenidos en la dirección estratégica del proceso. 

Quizás dentro de los temas más delicados están en primer lugar las decisiones de orden económico. Ya la devaluación reciente significó un duro golpe para los trabajadores, para los pobres de nuestro País. Esperamos que las próximas y necesarias decisiones se tomen considerando las opiniones del poder popular. En ese sentido iremos concretando una plataforma que apunte a ejecución de impuestos progresivos, aquellos que recaen directamente sobre la renta, sobre el lujo y la riqueza, y quizás más importante, la insistencia en el disciplinamiento de la oligarquía financiera. Ya está bueno.  ¿Qué “repatriaciones” son esas que reclama el Banco Provincial (BBVA)? ¿Hasta cuando el Venezolano de Crédito, Banesco, Mercantil y BOD, extraen capital, manejan el mercado paralelo de divisas y de paso incumplen la cartera agrícola y habitacional? Insistimos, ahora por Venezuela bolivariana, por Nuestra América libertaria, toca bajar el balón y ponerlo a tierra. Mantendremos la disciplina y la paciencia. Pero ello no implica transar principios. 

La Radicalización Democrática de la Revolución es tarea pendiente y con ella la lucha en contra de los cinco molinos: el burocratismo, el reformismo, la corrupción, la ineficiencia y la ineficacia. No podemos seguir prorrogando la profundización que un pueblo consiente, protagónico y participativo reclama. La destrucción del poder burgués no se logra en conciliábulos, es en la lucha concreta en contra del viejo poder constituido. Tenemos sin embargo, y a pesar de nuestros perseguidores, el sentido de la carga y el tiempo histórico, del saber qué y cuánto podemos avanzar hoy en día. Los revolucionarios eternólogos, aquellos eunucos de café, nos enviarán de una vez a la guillotina, en sus preceptos eclesiales no cabe la reflexión, la duda, ni las ideas, sólo el viejo, corroído y nunca exitoso manual del editorial progreso.
Chávez entendió muy bien el dilema del socialismo, de su inaplicabilidad en un sólo País, de su carácter permanente. Arengó subversivamente a multitudes en Europa sí, pero por sobre todo, en Nuestra América, en África y en Asia. Percibió desde un inicio que la multipolaridad, nos permitiría abrir intersticios, una suerte de “trochas” históricas  por donde avanzar en la acumulación y construcción de fuerzas anticapitalistas. Necesitábamos inversión de capital e hizo las alianzas con China, la transferencia tecnológica, los convenios en hidrocarburos, el intercambio técnico-militar, y allí aparecieron también Irán y Rusia. Son tantas, pero tantas cosas que no caben en las hojas de hoy.... el Comandante Chávez entendió el papel de petróleo en la GEO-política mundial, en la GEO-estrategia imperante. Estableció con sus pares, con sus hermanos de senda un sentido de complementariedad que va mucho más allá de transacciones económicas o intercambio de bienes y servicios, buscó el encadenamiento de nuestra economía regional en aras de configurar un espacio de poder regional que tuviese al menos tres grandes componentes: masa económica, masa demográfica y masa territorial. No seamos tan ingenuos para creer que no sopesó el tema del IRSA o el juego de la Odebrecht y de Petrobrás”, el arte de la política se basa no sólo en las necesidades, sino también, en las posibilidades de su materialización efectiva.  Si a eso le sumamos, el proyecto histórico común basado en la independencia y la soberanía, entendemos la direccionalidad estratégica claramente. Eso es el ALBA, MERCOSUR, PETROCARIBE y CELAC.
Por eso insistimos Chávez, el “Chavismo es una ideología, sietemesina sin duda alguna, tiene que aprender aún tanto, como a gatear, para luego caminar y posteriormente correr. En estas pequeñas reflexiones todavía dispersas, recogemos tantas cosas: el papel del pueblo pobre como sujeto histórico, la vocación de poder, el anticapitalismo, el antiimperialismo, el internacionalismo, la necesaria destrucción del viejo estado burgués y la construcción del nuevo poder, en nuestro caso el estado comunal, la unidad pueblo-fuerzas armadas, en fin... tenemos tantas tareas pendientes, no sólo aquellas que la lucha cotidiana nos reclama, las del combate, las de la formación y concientización, las de la organización y la movilización, requerimos estudiar, sintetizar y sistematizar la ideología revolucionaria de los venezolanos del siglo XXI: el Chavismo, que será nuestra guía para la acción por las próximas décadas. Chavismo entendido como eso, algo tan simple y natural que es el resumen histórico del pensamiento revolucionario, de luchas, de logros y derrotas, de la capacidad de pensar desde el Sur nuestro-eterno y ya no desde el centro de Europa. Es ese sincretismo desordenado entre subjetividades y racionalidad, entre salsa casino, joropo y tango, mezclado con samba y palo'e mayo.

Este complejo, duro, pero a la vez hermoso ejercicio de volcar los sueños sobre el calendario. De hacer de la palabra nuestra arepa común a la hora del alimento que nos nutre. De inventar excusas para comunicarnos entre tantas y tantos que muy a pesar de los tecnológicos jugueticos de moda, seguimos con las líneas cortadas. Quizás el más grande legado de aquél gigante llanero es el sentido de grandeza, concebido como la humildad más íntima, esa de convocar a todas y todos, esa de escuchar a pesar de la bulla y los ruidos, de sentir que en la unidad, en la unidad de los revolucionarios, de los progresistas, de los nacionalistas, de los patriotas todos, está la fuerza de la dignidad que es la llave para hacernos libres, de una vez y para siempre. El Siglo que vivimos nos encontrará libre o esclavos, sólo la unidad garantiza la victoria, en la unidad nos encontramos todos, en Chávez nos encontramos todos, Chávez, nuestro Comandante en Jefe es la convocatoria eterna y rigurosa a la unidad en la diversidad, a la lucha incesante por el socialismo, a la práctica cotidiana en base a la coherencia ética y a la consecuencia ideológica. Con Chávez somos más pueblo que nunca, con Chávez somos formidable puñal en el corazón del enemigo, con Chávez seremos victoria, felicidad suprema de nuestros Pueblos.

En este sentido ratificamos lo siguiente.

A-Seguir forjando la unidad de la patria de las fuerzas nacionales, patrióticas y revolucionarias, unidad para preservar el legado del comandante Hugo Chávez y seguir avanzando en la construcción del socialismo.

B-Trabajar de manera concreta por la elección del compañero Nicolás Maduro, para que sea electo presidente de la republica bolivariana de Venezuela  el 14 de abril 2013.

C-La unidad cívico-militar garantía de preservar , radicalizar la revolución bolivariana y socialista.

D-Acelerar la construcción del poder popular socialista, que no es otra cosa que la construcción acelerada del estado comunal vía la comuna, empoderar mas y mas al pueblo, darle poder para seguir haciéndolo libre .
E- El desarrollo del PNSB, el  plan patria como programa que lego el comandante presidente Chávez, para seguir sentando las bases de la construcción de la patria.

F- Declararnos en alerta y movilización permanente frente a las pretensiones de el imperialismo y la oligarquía de desestabilizar la patria, dividirla, frente a esto es la movilización y lucha interrumpida organizándonos mas, mas y mas disposición para propinarle una derrota estratégica nuevamente al enemigo del pueblo, ofensiva  popular y revolucionaria, que no se atrevan por que se conseguirán un pueblo dispuesto a enfrentar en cualquier escenario que se nos plante la lucha.

¡Chávez Vive, el Socialismo sigue!
¡Chavismo es Socialismo!
¡Unidad, unidad, unidad con Maduro por el Socialismo!
¡Chávez Vive, Maduro sigue!
¡Radicalización democrática de la revolución ya!
¡Horror a la oligarquía, muerte al imperialismo.

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